Walter van Beirendonck

«Tengo una relación de amor-odio con la moda porque no me interesa demasiado lo superficial (que forma parte de su naturaleza). Para mí es muy importante que siempre haya contenido, algo que contar». Estudiante de moda en la reputada Royal Academy of Fine Arts de Amberes, Walter van Beirendonck se licenció junto con el enigmático Martin Margiela en 1980. Entre los titulados del año siguiente estaban Dries van Noten, Ann Demeulemeester, Dirk Bikkembergs, Dirk van Saene y Marina Yee. La postura individual de Van Beirendonck respecto a la moda destacó ya durante su período estudiantil. Mientras sus coetáneos se preocupaban por crear una nueva estética deconstruida, a él le interesaba más lo estrafalario, las extravagancias, el cromatismo futurista y las siluetas masculinas en lalínea de los superhéroes de cómic. Van Beirendonck lanzó su primera colección personal en 1983, pero la gran revelación llegóen 1987 gracias a su participación en el British Designer Show, celebrado en Londres. El diseñador flamenco es uno de «los seis de Amberes», junto con los mencionados Van Noten, Demeulemester, Bikkembergs, Van Saene y Yee. Como miembro del grupo, Van Beirendonck manifestó su particular visión de la moda para hombre ante un aforo lleno de profesionales de la moda internacional. 

Entre 1993 y 1999, además de las colecciones firmadas, Van Beirendonck diseñó también una línea más asequible, W.&L.T. (siglas en inglés de ‘Basura Salvaje y Letal’, Wild and Lethal Thrash), en colaboración con la empresa alemana Mustang. Él mismo explica el nombre: «Salvaje es obvio; letal es algo que puede significar fuera de serie, como ser letal en el amor. Basura representa el consumo y el concepto de usar y tirar». Las colecciones W.&L.T. giraban sobre todo en torno a la moda urbana y se confeccionaban con tejidos ultramodernos de estridentes colores ciberpunk. Las prendas lucían grafismo, estampado y eslóganes con referencias a la política, el sexo y la naturaleza. Las siluetas y los conjuntos incluían desde pantalones y chaquetas hasta monos de látex de una sola pieza. La fascinación por la tecnología cibernética incitó al pionero diseñador a lanzar W.&L.T. en internet; abrió un sitio web exclusivo y distribuyó un CD completo con las colecciones, información y juegos interactivos de diseño propio. El sitio web fue el primero de una marca de moda en ensayar una nueva fórmula mediática online.

Van Beirendonck se inspira en todo lo que le rodea. Le apasiona absorber conocimientos de fuentes diversas: navega por internet, visita museos y galerías de arte, frecuenta bibliotecas y lee libros sobre temas variopintos, desde tribus étnicas hasta densos ensayos sobre moda. En 1999 Van Beirendonck lanzó la marca Aesthetic terrorists. Era un claro ataque al mercantilizado mundo de la moda. Formulaba su opinión sobre la mercadotecnia de la moda de forma contundente, con motivos llamativos y lemas radicales del tipo «Odio la moda» o «Nazis de la moda, prohibidos».

«No acepto que se tengan que hacer las cosas sólo para vender. Donde realmente veo mi creatividad es aquí (en las colecciones], que es donde puedo expresarla al cien por cien. […] Sigo creyendo en la creatividad. Pienso que después de años en los que el marketing ha dominado la moda, necesitamos una inyección de creatividad Estoy convencido de que, en el futuro, esa creatividad marcará la diferencia.»

Más futuristas que contemporáneas, sus provocadoras y visualmente divertidas colecciones siguen siendo uno de los puntos fuertes de las colecciones para hombre de la Semana de la Moda de París. Van Beirendonck continúa alimentando el debate y presenta su visión del género y de la masculinidad a su manera, que es única. Hay quien admira sus diseños y su estética creativa, pero también hay quien considera que su trabajo es una auténtica broma, y otros a quienes sus prendas resultan un tanto perturbadoras.

«Hice ciento veinte hombres recubiertos de látex y encima les coloqué la ropa. Para mí, la idea tenía un fondo ecologista. Hubo quien vio un mensaje de sexo seguro. Otros lo percibieron como algo sadomasoquista. Las interpretaciones fueron diversas, me quedé pasmado». Su marca propia, Walter van Beirendonck, se comercializa en todo el mundo, pero las colecciones se venden sobre todo en su tienda de Amberes, llamada Walter. El establecimiento es el buque insignia de la empresa; lo concibió en colaboración con el diseñador industrial australiano Marc Newson y con el estudio de arquitectura BArchitecten, con sede en Amberes. Cuenta con un espacio destinado a otros diseñadores en el que se pueden comprar piezas de Dirk van Saene, Bless y Vexed Generation. Anexa a la tienda hay una galería llamada Window que alberga exposiciones de moda, fotografía y arte. 

El entusiasta espíritu creativo de Van Beirendonck continúa expandiéndose y se aventura en otras disciplinas: ha diseñado vestuarios para teatro, cine y ballet. Ni siquiera circunscribe su actividad al mundo de la moda: publica una revista (Wonder), hace ilustraciones y ejerce de comisario habitual de exposiciones. Aparte de ser un creador de ámbito global, Walter van Beirendonck es un académico respetado. Como profesor invitado de la Royal Academy of Fine Arts, ha tenido entre sus protegidos a Bernhard Willhelm y Stephan Schneider.