Lentes con estilo e inteligencia artificial

La marca argentina Dignos está siendo pionera en utilizar a la inteligencia artificial como parte de su equipo de diseño. No interesa marcar tendencia, interesa reflejar la personalidad, lo que cada uno quiere mostrar.

Dicen que los ojos son el espejo del alma, pero ¿qué pasa con lo que los enmarca? Los lentes no son solo para ver mejor o para protegerte del sol. Son una forma de contarle al mundo quién sos, sin decir una palabra. Son el toque final que hace que un look pase de ser simple a ser una declaración, la firma que cierra un atuendo con un punto y aparte. En la nueva colección de Dignos, se ve esa idea más clara que nunca: que tu estilo es un reflejo de tu personalidad, y tus lentes, el mejor accesorio para mostrarlo.

Por años, la moda nos propuso modelos estándar. Se pensaba en siluetas y diseños que le queden bien a “la mayoría”, esos productos genéricos que se veían iguales en todos. Pero el mundo cambió y la gente ya no busca eso. Ahora queremos cosas que hablen de nosotros, que nos hagan sentir únicos. Y las marcas que lo entienden son las que se destacan.

La inteligencia artificial entró en el proceso de diseño para ayudar a los creativos a entender esa nueva necesidad. Ya no se trata de adivinar qué quiere la gente. Ahora, los diseñadores de Dignos pueden usar la IA para analizar tendencias de estilo, patrones de consumo y hasta cómo la gente reacciona a ciertos colores o formas. Con esa data, pueden crear lentes que no solo son estéticos, sino que tienen un propósito.

La inteligencia artificial se convirtió en uno de los mejores aliados del diseñador. Le ofrece un “laboratorio infinito” para experimentar con miles de materiales y modelos y así optimizar calidad, comodidad y estilo de cada lente. Esta precisión técnica le permite al diseñador concentrarse en la parte más humana y artística del trabajo: la emoción, la historia y la intuición que hay detrás de cada pieza. Es un trabajo en equipo donde el diseñador pone la visión y la IA se encarga de que esa visión sea perfecta en cada detalle. El resultado es un producto que es a la vez una obra de arte y una obra de ingeniería.

La tecnología que le pone alma al diseño

Elegir un par de lentes es elegir un personaje para un día, para un evento o para un momento de la vida. Es un acto de expresión, un pequeño atrevimiento para mostrar un lado de tu personalidad que quizás no siempre está a la vista. Y cuando esa pieza está hecha con el cuidado, el arte y la precisión que un binomio de humano e inteligencia artificial puede ofrecer, se convierte en algo más que un accesorio: se vuelve parte de tu identidad.

La IA no está para decirte qué ponerte. Está para entender la historia que querés contar. Se ha convertido en el ‘director de casting’ de tu estilo, ayudándote a seleccionar las piezas que mejor se ajustan a tu personalidad. Es un diálogo entre la marca y el consumidor, un puente entre el arte y la tecnología. En un mundo donde todo es tan masivo, encontrar un accesorio que te ayuda a ser genuino, a ser vos mismo, eso sí que es un lujo. Y ese lujo no es inaccesible. La IA democratiza la precisión.

Cuando tenés en tus manos un producto que fue diseñado con IA, estás sintiendo la combinación de dos mundos. Sentís el alma de la artesanía, en la calidad de los materiales y en la terminación. Pero también sentís la precisión de la tecnología. Es un par de gafas que no solo te queda perfecto, sino que se siente como si hubieran sido diseñadas sabiendo lo que necesitabas. Es una nueva forma de lujo, uno que se basa en la autenticidad y en el valor real de lo que consumimos.

Tu estilo, tu firma

Dignos tiene la premisa de crear su indumentaria, accesorios y lentes para reflejar tu estilo y personalidad. La idea es que puedas tener una pieza que te dé confianza para mostrarte tal cual sos, sin filtros, sin modas pasajeras. Es un producto que te refleja, que te da autenticidad, personalidad. No es solo un producto de moda, es una extensión de tu identidad. Es el complemento perfecto para aquellos que no tienen miedo de ser ellos mismos.

La tecnología no reemplaza, viene a amplificar lo que ya teníamos, a dar más posibilidades a los diseñadores, a la creatividad. Ahora los lentes se adaptan —además de a nuestras formas, rostro, nariz, mirada— a nuestras emociones y a lo que queremos transmitir.