La IA que entiende tu personaje. Dignos, también.

¿Te diste cuenta que a veces la ropa o los accesorios que elegís no solo te visten, sino que también cuentan una historia? Son algo así como el vestuario de un personaje. Hay días en los que querés ser un aventurero, un soñador, un rebelde. Otros días un clásico, un minimalista, un profesional. Pero, ¿cómo encontrar esas piezas que de verdad te ayudan a ser ese personaje? ¿Cómo salirse de la moda de “talla única” que nos vendieron por años? 

Las respuestas las tiene Dignos, marca argentina que incluyó a la inteligencia artificial en su equipo para crear los diseños que vayan con vos, con tu verdadera historia. 

El diseño, la moda, siempre te dijo lo que tenías que usar. Te ponía reglas y, o te adaptabas, o quedabas afuera. Era un juego de talla única que, al final, dejaba a muchos sintiendo que nada les quedaba bien y que el producto no era para ellos. Pero eso está cambiando de una forma radical. La inteligencia artificial se metió de lleno para ayudarte a encontrar el accesorio que de verdad va con vos y con tu historia. Ya no se trata solo de sugerirte un producto basado en tus compras pasadas. Va mucho más allá. La IA ahora está ayudando a las marcas a entender que vos no sos una sola cosa. Sos varias. Y que tu estilo es tan complejo como tu personalidad.

Más que un accesorio: un alter ego

Dignos acaba de lanzar la colección Dreamer Boy. Es un solo concepto, sí, pero tiene varias historias diferentes dentro. Un “rockstar”, un “fighter”, un “racer”. ¿Son solo palabras? No, son un estilo MUY DEFINIDO. Alter egos que viven dentro de un mismo universo. 

¿Y qué papel juega acá la inteligencia artificial? Uno muy importante: con sus algoritmos la IA puede analizar el gusto de los consumidores y detectar patrones que se alinean con cada uno de esos alter egos. La tecnología le da a los diseñadores la data para que las gafas de la línea “Rockstar” sean atrevidas y tengan ese toque vintage. O para que las de “Fighter” sean más funcionales y resistentes, perfectas para un estilo de vida activo y lleno de desafíos. Y las de “Racer” tengan un diseño más aerodinámico, que transmite velocidad y audacia. Es una misma herramienta usada con un solo objetivo: ayudarte a encontrar el accesorio que va con la versión de vos mismo que querés ser. La que querés proyectar. Es como si la IA se convirtiera en un “asesor de vestuario” que te conoce a la perfección.

De la pantalla a la mano: el valor de la precisión

La IA no está acá para decirte qué ponerte. Está acá para entender la historia que querés contar. Se convirtió en el “director de casting” de tu propio estilo, ayudándote a seleccionar las piezas que mejor se ajustan al personaje que querés interpretar. Y este es un enorme cambio en la forma en que estamos acostumbrados a “consumir moda”.  

Ya no hay una experiencia unidireccional y externa. La marca no te va a seguir imponiendo tendencias. Es un diálogo. Es la tecnología la que te ayuda a encontrar la pieza perfecta que te permite ser el protagonista de tu propia vida. En un mundo donde todo es tan masivo, encontrar un accesorio que te ayuda a ser genuino, a ser vos mismo, eso sí que es un lujo. Y ese lujo no es inaccesible. La IA democratiza la precisión.

Un producto que fue diseñado con IA tiene la combinación de dos mundos. Sentís el alma de la artesanía, en la calidad de los materiales y en la terminación. Pero también sentís la precisión de la tecnología: gafas que te quedan perfectas, bolso con cierres exactos, etc. 

Es incomparable esa sensación de que algo es impecable, que fue hecho pensando en cada mínimo detalle. Y eso se logra porque la visión del artista se potenció con la precisión de un algoritmo. El producto final se siente personal, no es solo estético y funcional. Parece haber sido diseñado exclusivamente para uno, ¿no? 

El diseño al servicio de tu historia

La IA está haciendo algo que la moda nunca hizo: te ve y te escucha. Tiene en cuenta tus gustos (Sí, increíble pero real) Crea un puente entre lo tecnológico y lo que sentís. Antes, esto parecía imposible. Y lo mejor de todo es que el valor de la IA no se detiene en la personalización. Va mucho más allá.

Cuando comprás un producto que realmente te representa, que se alinea con tu estilo y tu “personaje”, la probabilidad de que lo uses por mucho tiempo y no lo descartes es mucho mayor. ¡Buena noticia!: dejamos de comprar por impulso y pasamos a comprar con un propósito. Y eso, en una industria que genera millones de toneladas de residuos cada año, es un paso gigante hacia la sostenibilidad. La IA, que parecía fría y distante, se está convirtiendo en la aliada más inesperada para ayudarte a construir esa identidad, una pieza a la vez, y de forma más consciente. El futuro del diseño no se trata de crear productos genéricos para la masa, sino de crear una historia única para cada persona.