
Es muy importante intentar comprender el tiempo en el que se vive, ser parte del presente. Siempre procuro aprender la esencia del momento. La moda para hombre suele construirse de forma predecible sobre la base de unas normas, unas restricciones y una tradición. Pero de vez en cuando aparece un talento especial que se salta las reglas para captar y hacerse eco del momento que se vive. El fichaje de Hedi Shimane como director creativo de Christian Dior Monsieur, en 2000, se considera un momento decisivo en la moda masculina contemporánea. Se puso manos a la obra de inmediato, dispuesto a revisar los cimientos de Dior para hombre, y creó una marca nueva, Dior Homme, que sustituyó a Christian Dior Monsieur. Muchos expertos y algunos compañeros de profesión lo ven como el artífice en solitario de una auténtica revolución en la forma de vestir masculina. Hedi tiene la actitud adecuada, y lo que hace y diseña gira en torno a esa actitud. Desde su generación expresa la modernidad mejor que ningún otro diseñador de ropa masculina.»
Karl Lagerfeld.
A diferencia de la mayoría de diseñadores, Slimane no estudió moda en la universidad, sino que cursó historia del arte y ciencias políticas en la Ecole du Louvre. Mientras estudiaba y una vez licenciado, en 1990, siguió trabajando de manera informal con su amigo José Levy, senador de moda francés. Colaboró en la dirección de arte de eventos de moda como estilista y asesor en el casting de modelos, a los que elegía en su mayoría en la calle. En 1987, presamente en la calle, Slimane conoció a un joven punk francés muy delgado llamado Jéro me le Chavalie. Lo fotografió ipso facto y lo colocó en el desfile de José Levy. Jérôme fue el primer modelo con aire de «muchacho abandonado» (waif boy, en inglés) que apareció en la palestra, a finales de la década de 1980; el contraste con los habituales cuerpos musculosos y cincelados de la época fue total. La siguiente etapa de Slimane fue de ayudante de Jean Jacques Picard; de aquel período cabe destacar su contribución a la exposición del centenario del anagrama de Louis Vuitton, LV, en 1996.
En 1997, Pierre Bergé, presidente de Yves Saint Laurent, nombró a Slimane director de arte y de colecciones; su misión era relanzar Yves Saint Laurent Rive Gauche Homme, pero hasta 1999 no gozó de independencia creativa ni autoridad. Sus primeras colecciones para la casa estaban inspiradas en los influyentes estilos personales de Yves Saint Laurent de finales de los sesenta, que dominaron durante toda la década siguiente. Las propuestas contenían referencias a Le Smoking, La Rive Gauche y Safari Chic; incluían estilizados esmóquines negros, vaqueros y camisas de piel, saharíanas y camisas con adornos de encaje en el pecho. Eran prendas que huían de lo retro y representaban una nueva interpretación de la modernidad con un toque andrógino.
Durante su etapa en YSL, Hedi Slimane logró que el mundo de la moda en general se fijara en él. Al marcharse de la firma en 1999, el grupo Gucci se ofreció a financiar su marca propia, y el grupo Prada le brindó la oportunidad de tomar las riendas de Jil Sander. Ni una cosa, ni la otra: Slimane aceptó la oferta de LVMH, y en el año 2000 fue fichado como director creativo de Christian Dior Monsieur. Aquella marca de ropa de hombre, centrada en los combinados de traje y corbata y con una distribución limitada, estaba de capa caída, pero pronto iba a experimentar un vuelco considerable. Retomando el hilo de lo que había empezado en YSL, Slimane siguió apostando por siluetas esbeltas, andróginas y extremadas. Su creación, Dior Homme, plasmaba su visión ultramoderna de la moda para hombre En 2002 el Council of Fashion Designers of América (CFDA) lo nombró diseñador internacional del año. Entusiasmado con la idea de fusionar música, moda y fotografía, Slimane trabajó estrechamente con grupos de rock británicos entre ellos Franz Ferdinand, The Libertines y, en particular, su controvertida musa, Pete Doherty, de Babyshambles para perfeccionar su estilo en Dior Homme.
Entre los años 2000 y 2007 la imagen de Dior la encarnaron chavales jóvenes, altos, delgados y chicos punk, reclutados en las calles de Berlín, Londres, Nueva York y la Europa del Este. Vestían americanas de esmoquin entalladas, muy estilizadas, y pantalones pitillo. La monocromática paleta de colores normalmente limitada al negro, era la base para que Slimane focalizara la atención en los detalles y el minimalismo. Creó un delicado estilo rock chic, unisex, compuesto por camisas de seda lisas, corbatas negras estrechas y pantalones de piel o vaqueros desgastados, combinados con camisetas desgarradas. La ropa para hombre de Dior diseñada por Slimane obtuvo reconocimiento internacional y logró fans devotos y famosos. David Bowie, Brad Pitt, Mick Jagger y estrellas femeninas como Madonna y Linda Evangelista sienten pasión por las prendas enigmáticas y muy sexis de Slimane. Karl Lagerfeld perdió peso sólo para poder vestir de Dior tecto del revival de la ropa de hombre de la firma Dior abandonó la casa en busca de nuevos horizontes.
La creatividad del polifacético artista se caracteriza por su amor a la fotografía, la música y el diseño. Ha publicado varios libros, incluyendo London: Birth of a Culty Stage; ha diseñado carátulas de discos para Daft Punk; ha sido comisario de exposiciones; ha expuesto su propia obra, «Perfect Stranger», en colaboración con el MUSAC en la Galerie Almine Rech de París; y ha diseñado muebles para la tienda conceptual de Rei Kawakubo, en la Dover Street Market londinense. A finales de la dé cada de 1980 la silueta etérea y desestructurada de Giorgio Armani contribuyó a propiciar un cambio en la moda para hombre. Desde entonces, el look superenjuto y rockero de Hedi Slimane ha conformado la estética moderna de la ropa para hombre del nuevo milenio. Su estilo, aparte de estudiarse en universidades de todo el mundo, es imitado por marcas como Pierre Balmain, cuya línea femenina está claramente influida por las colecciones glam rock de Slimane para Dior Homme.