Factores que traban la originalidad de la moda en la Argentina

Como la moda puede convertirse fácilmente en una herramienta de conocimiento personal a través de la libre expresión de la imaginación y la creatividad de cada uno, tenemos también que tener muy presente el mayor o menor esfuerzo que es necesario desplegar según el tipo de sociedad en que se viva. Si bien la búsqueda de integración y originalidad está en relación con la personalidad de cada uno, el hecho de que, en algunos países, como Brasil, Estados Unidos y Francia sus habitantes sean más originales, y en otros países, como la Argentina, la tendencia dominante sea el uniformarse nos indica que los valores y actitudes sociales son en su mayor parte condicionados por la misma sociedad. Hay sociedades como la argentina que privilegian la integración y la homogeneidad de sus habitantes, y las hay que privilegian el cambio, determinando patrones de personalidad que difieren en uno y otro caso. A pesar de las variaciones de las personalidades individuales, el comportamiento semejante dentro de una misma sociedad es posible porque hay un tipo básico de personalidad que permite la comunicación de los valores que son comunes a todos. Esos valores se muestran a través de tendencias a actuar de manera similar.

En la Argentina las pautas económicas, sociales y culturales condicionan y frenan el desarrollo de la creatividad, privilegiando un patrón de personalidad que elige la conformidad y el uniforme. En nuestra sociedad, como hemos visto a través de toda su historia, la creatividad no cuenta, sólo se privilegia el saber elegir la ropa con coherencia, equilibrio y buen gusto. La uniformidad se mancha utilizando ciertos mecanismos paleológicos, como rumores aislamientos, censuras, para obligar a sus miembros a seguir las reglas del fuego. Estos mecanismos psicológicos se abonan con cl temor al ridículo y la envidia heredados de España, sin dejar dc reconocer la existencia de mecanismos económicos y políticos imposibles dc soslayar. A través de la propaganda se defienden determinados valores estéticos que concuerdan y son necesarios para los fines de los grupos políticos y económicos que están en el poder. Estos grupos saben usar la moda como un medio para elaborar un determinado estilo de vida. En este sentido, la uniformidad en la moda es una de las grandes ayudas con que cuentan los sistemas autoritarios, de ahí su necesidad de fomentarla para elaborar el estilo de vida que quieren imponer.

La revolución cultural que durante diez años fue llevada adelante en China, logrando uniformar no sólo los diseños de los objetos, la moda (el difundido traje “Mao”) hasta el azul en los colores, es uno de los ejemplos que mejor demuestra la relación entre grupo político económico dominante y uniformidad. AA través de la presión social y cultural se llega a uniformar a uno de los gigantes de la creatividad desde los principios de la civilización. El uniforme despersonaliza y permite el intercambio, al no resaltar la identidad de sus dueños. Las personas uniformadas (enfermeras, militares, bomberos, vendedoras de tienda, empleadas de Banco) son intercambiables porque están despersonalizadas al depositar en el uniforme toda la “dignidad” del cargo que ocupan. Cualquier transgresión implica una ofensa a la dignidad del uniforme y a la institución que lo exige, no tanto a la persona que lo lleva. De allí que una sociedad autoritaria como la argentina haya necesitado uniformar a sus miembros para conformar mejor y más fácilmente el estilo de vida acorde con una sociedad que ha temido desde siempre la libertad

Solamente la imaginación y la originalidad, que marchan en sentido contrario de las expectativas de la sociedad son aceptadas, cuando se desarrollan con afán mercantilista, es decir, cuando los demás pueden obtener beneficios, generalmente materiales, del desarrollo de esa imaginación y esa originalidad. Un país que necesita seguridad porque no tiene delineada su identidad, desdibujada desde la época de la inmigración masiva, mira con desconfianza los esfuerzos de independencia creativa que desarrollan algunos de sus miembros, porque acentúan con su comportamiento la idea de no poder ejercer sobre ellos una real autoridad. Si tuviéramos que elegir una frase que sintetice el deseo de la mayoría de los argentinos frente a cualquier situación de crisis, nos inclinaríamos por la conocida y repetida: “La situación está completamente controlada…”. El control supone autoridad y coherencia, dando además seguridad. Como la seguridad es una de las metas más buscadas por los argentinos, no debe sorprender el impresionante auge de la moda en el país, porque una de sus importantes funciones es proporcionar seguridad, Tampoco nos debe sorprender la necesidad de una “moda controlada o uniformada”, ya que aceptándola se evita sufrir la intolerancia que despierta la libre elección en las sociedades.